Chi Siamo Coriolano Coriolano en la Ouverture de Beethoven

La Ouverture del Coriolano fue compuesta por Beethoven en los primeros meses del 1807.

Concebido como un interludio a la tragedia del mismo nombre de Heinrich Joseph Von Collin, se convirtió en realidad la canción en si misma y no el comienzo del espectáculo de la obra.

Beethoven en los primeros días del 800 comienza a dar voz a los sentimientos que serán representados en todas sus obras: dolor, lucha y rebelión contra el destino, fe en un duro y lejano triunfo del bien.

En el 1807 decidió aceptar la pensión anual de 4.000 fiorines ofrecidos del archiduque Rodolfo y de los príncipes Lobkowitz y Kinsky, rechazando la invitación del Rey de Vestfalia que lo requiera como Musikdirektor a su corte.

Y es en este escenario que en el marzo del 1807 ejecuta por primera vez el Ouverture de Coriolano, durante un concierto privado en la casa del principe Lobkowitz.

El Overture capta plenamente el estado de animo y los pensamientos del líder romano Gaio Marcio Coriolano, primero a la cabeza de las tropas romanas contra los Volcos, después viene señalado de su mismo pueblo como traidor debido a la intervención de políticos adversarios.

Es así que Coriolano une fuerzas con los Volsci contra Roma.

Solo el inmenso amor y el profundo respeto hacia su madre, frente a la cual el gran y valiente líder se convierte manso como un niño, lo disuade de esta posición.

Entre las fuentes históricas contradictorias acerca de la realidad de los hechos, el Overture adapta lo que según el líder se quita la vida, debido a la imposibilidad de regresar a Roma a causa de exilio.

Una vez mas es el amor, pero esta vez hacia la patria, a determinar la vida de Gaio Marcio Coriolano.

Beethoven acompaña el tema principal con el Do menor enfatizando el ímpetu belicista de Coriolano listo y decidido a invadir Urbe, para después pasar a un delicado Mi bemol para expresar la dulzura y las suplicas pero tambien la autoridad de su madre.

Una Overture poco conocida para la mayoria de la gente, pero lleno de patetismo y puede acompañar a los que escuchan en un viaje hacia el corazón del valiente líder y de su impresionante pero tierna madre y, tal vez del mismo Beethoven.