Coriolano en la tragedia de Shakespeare

Más que un drama historico “Coriolano” es una tragedia política inspirada a la noble lección de las “Vidas paralelas” de Plutarco.

No sólo eso, es mucho más.

A medida que la tragedia se impone la forma y la voz a la vanidad y al ciegante orgullo que guían al valoroso líder Gaio Marcio Coriolano a fomentar la revolución popular, fuente de su ruina.

En este andamio de la trama, sin embargo, se insinúan también las pasiones, moteres de la acción humana, que, si no vienen dominadas por un razonamiento inteligente, sacuden el alma hasta llegar a la locura.

El amor a la patria, los celos, la tenacidad, la audacia vienen comparadas con un sentimiento desconocido a la corteza dura del general: el sentido de la paz como un estado de gracia para hombres y cosas.

La grandeza en la obra trágica de Shakespeare en la restauración del conflicto interior de Coriolano consiste en evitar cualquier compromiso fácil.

La conclusión de la obra, de hecho, nos presenta un líder derrotado, drenado de cada valor y de todo deseo de venganza y sangre.

Una vez privado de este increíble resorte, Coriolano, rodeado de suplicas de paz de parte de su madre a la cual no se puede resistirse, sigue siendo incapaz de colocarse en otra dimensión, diferente a la terrible maquina de guerra.

Coriolano en la tragedia de Heinrich Joseph von Collin.

Heinrich Joseph von Collin, poeta y dramaturgo austriaco siendo muy popular y apreciado por Goethe, es el autor de una tragedia "Coriolano" mejorada incluso del ouverture compuesta por Beethoven.
A pesar que más de alguien, incluyendo Wagner, atribuye la atencion de Beethoven al Coriolano de Shakespeare, en lugar que al de Collin, fue Beethoven a mostrar públicamente su agradecimiento por el dramaturgo austriaco.
Heinrich Joseph von Collin y Beethoven juntos crean una sofisticada obra de arte que representa los valores humanos y los crímenes que lleva al espectador a un ritmo alternando entre el drama y la pasión.